Decálogo del aprendiz de escritor

Dice el diccionario que decálogo es el conjunto de diez principios o normas consideradas básicas para el ejercicio de cualquier actividad. Pues hoy os propongo uno de ellos que, seguramente, os será de mucha utilidad, sobretodo si estáis poseídos por la fiebre escritora.

Y es que el otro día, navegando por Youtube, descubrí un video que ya había visto en alguna otra ocasión y que deseo compartir con vosotros. César Mallorquí, su protagonista, ha sido siempre para mí uno de mis escritores preferidos. 

Su obra de género abarca desde novela juvenil (en su mayoría) a ciencia ficción o, incluso, policíaca. De hecho, me honra conocerlo personalmente, pues el año que gané, junto a Xavier Pacheco, la mención del Premio UPC de Ciencia Ficción del año 1995, él se alzó con el premio principal con su maravillosa novela corta El coleccionista de sellos (Publicado en el número 83 de la colección Nova de Ciencia Ficción de la editorial Ediciones B).

Desde ese momento, creo haberme leído todas (o casi todas) sus novelas, a cual mejor. Y reconozco que, una vez descubierto, se convirtió para mí en un espejo donde mirar a la hora de escribir mis propias historias, pues cuando sea mayor, lo reconozco, me gustaría ser como él, poder contar historias como él las plasma en las hojas en blanco, con su estilo ágil, pulido, emocionante... 

Podría mencionar muchas de sus novelas, la mayoría ganadoras de certámenes literarios muy reconocidos: El último trabajo del señor Luna, El juego de Caín, El juego de los Herejes, La piedra inca, La cruz de El Dorado, Las lágrimas de Shiva, La catedral, La estrategia del parásito... Aunque me quedo con la fantástica aventura relatada en La isla de Bowen, ganadora del Premio Edebé 2013 y que le brindó la oportunidad de ganar también el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil del mismo año.

Novela de aventuras, de ciencia ficción, incluso diesel steampunk sin saberlo, La isla de Bowen es un alegato directo para que los jóvenes vuelvan a recuperar a Julio Verne, Emilio Salgari, H.G. Wells... y todos aquellos escritores que llenaron nuestra imaginación de relatos increíbles. El profesor Zarco, personaje principal de la historia, podría pasar perfectamente a los anales de la historia como así lo hicieron el capitán Nemo, el profesor Annorax o el mismísimo Phileas Fogg.

Pues bien, César Mallorquí, en el video que os dejo, intenta ayudarnos mediante un interesante decálogo para jóvenes escritores (o no tan jóvenes) describiendo, con breve claridad y firmeza, las dudas, ideas o pensamientos que hemos sufrido todos aquellos a los que nos gusta escribir. 

Me identifico con muchos de los puntos, pues ratifico que son ciertos y que, en su mayoría, he pasado por ellos hasta poder llegar a convertirme en un aprendiz de escritor. Aquí os lo dejo. Por cierto, el punto 7, aunque necesario es, para mí, el peor de todos. 


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BSO, la música clásica de la actualidad

Ayer sábado, tuve oportunidad de pasar una agradable velada con amigos escuchando, en un entorno incomparable, como es el Palau de la Música Catalana de Barcelona un repertorio de bandas sonoras (BSO en inglés) interpretado por la Cinema Symphony Orchestra, cuyos integrantes nos deleitaron con algunas de las mejores melodías de películas conocidas: El Señor de los Anillos, Piratas del Caribe, Star Wars, En busca del arca perdida, Memorias de África, la Lista de Schlinder, Spiderman, James Bond, El padrino, Gladiator, ET... Acabando con casi media hora de regalo, que nos hizo recordar a Misión Imposible, El golpe, Grease, Titanic o la, últimamente inevitable, espectacular banda sonora de la serie Juego de Tronos.
Y es que la música en el cine es un todo con la imagen a la que complementa. ¿Cuántas veces nos ha dado más miedo la melodía de una película que las imágenes que se nos muestran en la pantalla? ¿O como nos han acompañado los compases de una banda sonora mientras nuestra vista se regocija con los paisajes que aparecen ante nosotros? ¿O cómo nos han hecho llorar algunas secuencias, amparadas maliciosamente por el triste devenir de las notas musicales? Sin embargo, cuando una película carece de música en alguna de sus escenas, nuestros sentidos detectan que algo es diferente, extraño, inquietante o sumamente importante, porque también muchas veces las palabras contienen una melodía que no necesita de música que les acompañe. 
Considero que las bandas sonoras de las películas son la analogía perfecta a las antiguas sinfonías que deleitaban los oídos de nuestros antepasados. John Williams, James Horner, Trevor Jones, Danny Elfman, Jerry Goldsmith, Ennio Morricone... son (salvando todas las distancias) una especie de émulos modernos de Mozart, Vivaldi o Bach, pues poniendo música a las imágenes lo único que pretenden es arrancar emociones, o acompañarlas, para que se transformen en una experiencia inolvidable. Una forma de acercar la música en su esencia más pura a la cotidianidad actual. Gracias a ello, la música clásica no ha desaparecido, simplemente se ha transformado, adaptándose a los tiempos modernos.

Estoy seguro que todos nosotros podemos reconocer con muy pocos acordes algunas de las bandas sonoras más famosas de la historia, porque ya forman parte de nosotros. Recordarlas siempre nos proporciona, con total seguridad, un agradable momento que evocará algunos de nuestros mejores recuerdos. 

Aquí os dejo, en apenas cinco minutos, un recopilatorio de las mejores bandas sonoras de la historia del cine. Dirigiendo la orquesta, John Williams. Sin comentarios.




Sorpresa, sorpresa

Y, ahora, con la entrada del 2015, os pongo la sorpresa que os tenía preparada. Aquí me tenéis en la librería Gigamesh de Barcelona... con La Inconquistable en las manos. Como anunciaba ayer el Facebook de mi editorial, la novela se puede encontrar en Gigamesh y en el Happy Books de Plaça de l'Àngel (La Formiga d'Or) como avanzadilla de su próxima distribución nacional. Para las compras de los Reyes, vamos... Es broma. Yo estaba a la espera de los ejemplares que me había enviado la editorial, pero correos en estas fechas ya se sabe, así que me he plantado en la librería a hacer unas compras para regalar a la familia y tener entre mis manos la novela publicada. Ahora, en el 2015, nos tocan las presentaciones y los bolos. El primero, en Gigamesh, el jueves 5 de febrero a las 19:00 h., aunque ya lo iré recordando. La Inconquistable, finalmente, es un hecho. Espero que podamos compartir este sueño entre todos, en breve. ¡Feliz año 2015!